El último ocaso
EL ÚLTIMO OCASO
Autora : Eva Elena Ormachea Rojas
En la época de los dinosaurios existía en el fondo marino, la ciudad de las Sirenas, las cuales estaban prohibidas de salir a la superficie a causa de los dinosaurios, porque corrían el riesgo de ser agredidas por ellos.
Cierto día la princesa de las sirenas Esmeralda paseaba en el fondo del mar con sus doncellas y Fifi ( una ballena). Ellas le propusieron jugar "el atrapa sirenas" (como el juego de las escondidas).
Esmeralda prefirió esconderse detrás de una enorme roca roja y al voltear hacia su derecha vio una gran alga tornasolada, le pareció que le invitaba acercarse más y más, la toco con la yema de sus dedos, la alga se estremeció por el calor que le trasmitía. El alga dejo caer sobre su nariz un polvillo, a ella le pareció muy agradable el olor que se desprendía de su follaje.
En eso ella sintió que le susurraban al oído y le dedicaban una melodía, pero que a medida que avanzaba se convertía en un canto de agonía. Sus manos empezaron a sudar, sus pelitos de sus orejas puntiagudas se erizaron, su cola cambio de color, parecía púrpura, su corazón latía cada vez más fuerte porque presentía que algo terrible le pasaría o que alguien sufriría un triste final, de sus ojos empezaron a caer lagrimas negras, las cuales eran señal de duelo. La alga enorme la cubrió totalmente con su follaje y asi Esmeralda pudo recobrar la tranquilidad al sentir el calor que ésta le transmitía, quedándose casi dormida.
Fifi busco y busco a Esmeralda hasta que la encontró, envuelta en la alga tornasolada, parecía hipnotizada, era como si se hubiera olvidado que estaban jugando "el atrapa sirenas". Le acaricio sus cabellos con su cola y ella volvió en si. Fifi con su boca le señalo la superficie del mar ya que a ella le encantaba subir a ver el atardecer, pero Esmeralda sabia que era arriesgado, aunque en un par de ocasiones salio sola con Fifi, pero esta vez quería llevar a
sus doncellas, le hizo prometer que no dirían nada a nadie, ellas cogieron la cola de Fifi y en triz de luz llegaron a su destino.
Al llegar a la orilla, Esmeralda encontró a un bebe dinosaurio, que estaba solito y llorando, ella lo cargo y al instante se calmo, de pronto vieron a lo lejos una enorme y desesperada dinosaurio, al percatarse que su bebe estaba en los brazos de Esmeralda, fue presurosamente al océano pensado que se llevarían a su pequeñín y sin pensarlo le arrebato a su bebe de los brazos y le dio un fuerte empujón que la arrojó hacia el fondo del mar, las doncellas estaban perplejas y fueron a auxiliar a la princesa.
Fifi se puso delante de la dinosaurio y le dio unos fuertes chorridos de agua, la dinosaurio se sumergió en el agua para morderla pero Fifi no se dejaba hasta que la dinosaurio le dio un feroz coletazo que la estrello contra unas rocas que se encontraban cerca.
Esmeralda todavía aturdida, se reincorporo y corrió hacia la orilla y dijo:
- ¡ Basta! No nos hagas daño, solo tratábamos de ayudar a este pequeño dinosaurio, llévatelo que no queremos a tu cría -
La dinosaurio perturbada todavía por los golpes de Fifi escucho lo que dijo Esmeralda, el pequeño dinosaurio abrazo fuertemente la pata de su madre, no la dejo avanzar hacia las sirenas, al ver el rostro de su pequeño lo cogió y se fue sin decir o hacer algo más contra ellas.
Esmeralda y las doncellas fueron a socorrer a Fifi, al llegar vieron a Fifi muy herida rodeada de una gran mancha roja, trataron de moverla para llevársela, pero al darle vuelta se percataron que tenia una grieta en su aleta, estaba destrozada. A Fifi se le iba la vida poco a poco, tan igual como cuando el ocaso llegaba a su fin. En ese instante se escucho una melodía que se convirtió en un canto de agonía, ellas lloraron tanto que sus lágrimas oscurecieron totalmente el mar.
Finalmente Esmeralda tomo un poco de su sangre para que su gran amiga Fifi permanezca en ella por toda la eternidad.




Comentarios sobre El último ocaso
Precioso escrito, es realmente bueno :)
eso es lo que nos espera a todos..el ultimo ocaso..